Una tarde de pasión y sexo planeada

"Laura espera ansiosamente la llegada de Rodrigo, su amante, mientras su marido está en el hospital haciéndose una revisión rutinaria por su enfermedad coronaria. Su vecina y amiga intima, soltera y bisexual, Sofía, se une a ellos para una tarde de sexo, pasión y deseo. Juntos, exploran sus fantasías más ocultas en un trío lleno de lujuria y placer".


Laura miró el reloj por tercera vez en diez minutos. Esperaba a Rodrigo llegaría en cualquier momento para ir a casa de Sofía, que los esperaba con impaciencia. Su corazón latía con una mezcla de nervios y deseo. La casa estaba en silencio, solo interrumpida por el suave murmullo de la música de fondo que había puesto para ambientar la velada. Miguel, su marido, ese día lo pasaría en el hospital ingresado para unas pruebas rutinarias sobre su enfermedad coronaria; y aunque Laura tenia el consentimiento de Miguel. Miguel consciente de su problema la quería sentir viva, pero aun así ella se sentía algo culpable por la situación de su marido, la excitación era demasiado intensa como para ignorarla.

Había conocido a Rodrigo en el congreso médico, y desde entonces, su vida sexual había dado un giro de 180 grados, pues llevaba tres años sin tener sexo con su marido debido a su enfermedad coronaria que le había producido una impotencia sexual. Laura es una mujer joven con las hormonas a flor de piel que necesita satisfacer sus ganas de sexo a menudo. 

Donde ella vive tiene una vecina y amiga intima, Sofía se llama, a la que siempre le ha atraído sexualmente Laura; con la que se alivia sexualmente de vez en cuando después del problema con su marido Miguel. Sofía es soltera y le gustan tanto las mujeres como los hombres, siendo la cereza del pastel. Después del congreso medico, Laura le había contado a Sofía su encuentro sexual con Rodrigo, y detalles como su "miembro sexual tan enorme, bien formado y apetecible", y lo bien que la había follado dejándola satisfecha. Sofía excitada, siempre curiosa y aventurera, no había tardado en mostrar interés. Y así, la idea de un trío había causado interés en ella.

Tomando un café hablaron sobre el asunto, planeando un encuentro en casa de Sofía el día de la prueba que tenia Miguel, el marido de Laura en el hospital.

El timbre sonó, sacando a Sofía de sus pensamientos. Respiró hondo y se dirigió a la puerta. Al abrirla, allí estaba Laura con Rodrigo, con su sonrisa pícara y esa mirada que la hacía sentir como si fuera la única mujer en el mundo. Se había puesto un vestido corto ajustado que resaltaba sus curvas, sin sujetador que le marcaba sus pezones a través de la tela, su cabello suelto y un maquillaje que la hacia sexi y deseada.

—Hola, preciosa —murmuró Rodrigo, besando a Sofía en la mejilla antes de entrar. Laura la saludó con un abrazo cálido, y Sofía los hizo pasar al rellano del piso notando cómo la electricidad fluía entre los tres.

—¿Estáis seguros de esto? —preguntó Sofía, mirando a Laura y a Rodrigo con una mezcla de emoción y deseo a la vez.

—Más que nunca —respondieron Laura y Rodrigo, tomando la mano de Laura y guiándola hacia el salón. Rodrigo las siguió, sus ojos brillando con deseo.

El salón estaba iluminado con velas, creando una atmósfera íntima y sensual. Sofía se acercó a Rodrigo, deslizando una mano por su pecho mientras lo miraba a los ojos y con la otra acariciaba su paquete a través del pantalón.

—He pensado con impaciencia en este momento —susurró, sintiendo cómo su cuerpo respondía al contacto.

Rodrigo la atrajo hacia él, besándola con pasión. Sus labios se movían en sincronía, y Sofía sintió cómo su deseo crecía con cada segundo. Laura se acercó, colocándose detrás de Sofía, y comenzó a bajar la cremallera del vestido lentamente. Sofía cerró los ojos, disfrutando de la sensación de las manos de Laura en su piel.

Rodrigo la giró, y Sofía se encontró mirando a Laura, quien la observaba con una intensidad que la hizo temblar. Sofía se acercó, besando a Laura con suavidad al principio, pero rápidamente el beso se volvió más apasionado. Laura sintió la lengua de Sofía en su boca, y un gemido escapó de sus labios.

Rodrigo no perdió el tiempo. Se arrodilló frente a Laura, deslizando sus manos por sus muslos hasta llegar a su entrepierna. Laura sintió cómo sus dedos expertos la tocaban, y un escalofrío recorrió su cuerpo. Sofía, mientras tanto, comenzó a desbotonar la camisa de Rodrigo, revelando su torso, musculoso y lamia sus pezones marcados en su pecho, finalmente, metió su mano por sus calzoncillos y descubrió su su miembro erecto, grande y duro como una estaca.

—Dios mío —murmuró Sofía, mirando el tamaño del pene de Rodrigo con deseo y excitación. Laura, mirándola esbozó una sonrisa, sabiendo que Sofía no sería la única en disfrutar de él.

Rodrigo se levantó, y Laura se arrodilló frente a él, tomando su polla en sus manos. Lo miró a los ojos mientras la acariciaba lentamente, sintiendo cómo su piel subía y bajaba, su respiración se aceleraba, jadeaba. Sofía colocándose detrás de Laura, deslizaba sus manos untadas con aceite esencial por su cintura y sus pechos, estimulando sus pezones.

Él se tumbó en la alfombra del salón con su cerca de 25 centímetros erectos —Quiero que las dos me monten y cabalguen como amazonas —dijo Rodrigo con voz decidida. Laura, la primera, sintió cómo su cuerpo respondía a la orden.

Sofía ayudó a Laura a levantarse, y juntas se colocaron frente a Rodrigo. Laura arqueando su pierna se subió primero, posicionándose encima cogiendo su polla con la mano y la dirigió a su coño húmedo y dispuesto para ser follado por ese instrumento de placer, al posicionarse lo sintió completamente dentro de ella. Se movió lentamente al principio, adaptándose a su tamaño, pero pronto comenzó a cabalgarlo con más fuerza. Sofía se colocó detrás de ella, presionando su cuerpo contra el de Laura mientras deslizaba sus manos por su abdomen rozando con sus dedos su clitoris por encima del monte de venus.

Despues de un rato disfrutando Laura del placer que le producia esa polla dentro de su coño, —Ahora yo —dijo Sofía, y Laura se apartó, permitiendo que Sofía tomara su lugar. Laura se arrodilló frente a Rodrigo, besando y lamiendo su miembro mientras Sofía se movía sobre él.

El ritmo se intensificó, y Laura sintió cómo el placer la invadía. Se turnaron, subiéndose una tras otra, disfrutando de la sensación de ser llenadas por Rodrigo. Sofía y Laura se besaron, sus lenguas entrelazándose mientras se movían al unísono.

—Quiero que te corras en mi boca —susurró Laura a Rodrigo, y él asintió, su rostro mostrando signos de placer extremo.

Laura se arrodilló frente a él, y Sofía se colocó a su lado, ambas listas para recibir su semen. Rodrigo se movió con más fuerza, y pronto, Laura sintió cómo su miembro temblaba. Un grito de placer escapó de sus labios mientras se corría, y Laura y Sofía abrieron sus bocas, recibiendo su semen blanco, espeso y caliente. 

Laura y Sofía se miraron, sonriendo, y luego se besaron, pasando el semen de una boca a otra. El sabor era intenso, y Laura tocándose su coño mientras se besaban sintió cómo un nuevo orgasmo la invadía, —Me corro joder, me corrooo... — dando un grito que llenó todo el espacio.

—Sigue Laura, sigue... —murmuró Sofía, recostándose en el sofá también se venia de nuevo. Laura se acurrucó junto a ella sintiendo como temblaba de placer, y Rodrigo se sentó al lado, pasando un brazo por los hombros de cada una.

El silencio que siguió estaba lleno de sensaciones placenteras y complicidad mutuas. Laura miró a Rodrigo y a Sofía, sintiéndose satisfecha notaba cómo su corazón latía con fuerza. No sabía qué depararía el futuro, pero en ese momento, todo estaba bien. Amaba a Miguel, pero sus hormonas se calmaban con esos encuentros consentidos. Miguel lo sabia!!

La noche aún era joven, y Laura sabía que había más por explorar en ese campo sexual. Pero por ahora, se permitió disfrutar del momento con Sofía y Rodrigo. Ese encuentro de los tres había sido todo lo que había imaginado y más; ella no podía esperar a ver qué vendría después, pero sin duda sabia que mas sorpresas... 


por: © Mary Love

Nota de la autora:
"Las historias que cuento generalmente son ficciones sacadas de mi imaginación.
Espero que mis relatos te trasporten a tus fantasías,
Si te gustan mis historias compártelas con tus amigos, quizás les ayudes a salir de su rutina.
¡GRACIAS POR LEERME

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